JIRAFA

 JIRAFA

Las jirafas son animales asombrosos por su gran altura, su velocidad y sus adaptaciones. 
Pero también son increíblemente rápidas: pueden correr a una velocidad de hasta 56 kilómetros por hora en distancias corta y en distancias largas pueden circular cómodamente a 16 kilómetros por hora.

Las jirafas son los mamíferos más altos del mundo, gracias a sus enormes patas y largos cuellos. Las patas de una jirafa son más altas que muchos humanos, alrededor de 180 centímetros, y les permiten correr a más de 55 kilómetros por hora en distancias cortas y a más de 15 kilómetros por hora en distancias más largas.

Estos fascinantes animales vagan por las praderas abiertas en pequeños grupos, que suelen ser de aproximadamente media docena. Los machos a veces luchan entre sí golpeando sus largos cuellos y las cabezas. Estos combates no suelen ser peligrosos y terminan cuando uno de los animales se rinde y se va.

Las jirafas aprovechan su altura para alcanzar de las copas de los árboles las hojas y los brotes inaccesibles para otros animales, siendo las acacias sus favoritas. ¡Incluso la lengua de la jirafa es larga! La lengua de 50 centímetros les ayuda a arrancar sabrosos bocados de las ramas. Las jirafas pasan la mayor parte del tiempo comiendo y, al igual que las vacas, regurgitan la comida y la mastican como bolo alimenticio. Una jirafa come decenas de kilos de hojas cada semana y debe viajar millas para encontrar suficiente comida.

Su altura también le ayuda a vigilar a los depredadores a lo largo de la amplia extensión de la sabana africana. La estatura de la jirafa también puede ser una desventaja: es difícil y peligroso para ellas beber agua. Para hacerlo, deben separar las piernas y agacharse en una posición incómoda que las hace vulnerables a depredadores como los grandes felinos de África. Las jirafas solo necesitan beber una vez cada varios días; obtienen la mayor parte de su agua de las plantas que comen.

Las jirafas hembra dan a luz de pie, por lo que sus crías soportan una bienvenida más bien grosera al mundo, al caer a más de 1 metro y medio de altura al nacer. Las crías pueden ponerse de pie en media hora y correr con sus madres unas hasta diez horas después del nacimiento.

El aspecto de las jirafas, con sus hermosos abrigos manchados, es parecido entre ellas dentro de cada área de hábitat. Hasta hace poco, se creía que había una única especie de jirafa con diversas subespecies, pero en 2016, algunos científicos publicaron un estudio que afirma que las diferencias genéticas entre las poblaciones de jirafas indican la existencia de cuatro especies distintas.

Hábitat y alimentación

Las jirafas habitan generalmente en sabanas, pastizales y bosques abiertos. Prefieren bosques abiertos de Acacia, Commiphora, Combretum y Terminalia en vez de entornos más densos, como los bosques de Brachystegia. La jirafa de Angola suele habitar en ambientes desérticos. Ramonea las ramas de los árboles, con una preferencia para los árboles de los géneros Acacia, Commiphora, y Terminalia,  que son fuentes importantes de calcio y proteínas necesario para la tasa de crecimiento de la jirafa. También se alimenta de arbustos, hierbas y frutas. Come alrededor de 34 kg de follaje diariamente.  Cuando esta estresada, puede masticar la corteza de ramas. Aunque es herbívora, se ha observado a jirafas que visitan a las carcasas de animales muertos para lamer la carne seca de los huesos. 



 La altura les brinda una importante ventaja en su alimentación, ya que no compiten con otro tipo de fauna para acceder a la vegetación. Solo los elefantes más grandes podrían alcanzar las hojas más altas de los árboles de acacia, pero esto no representa un conflicto que afecte los hábitos de alimentación de ambas partes. 

Durante la estación lluviosa, la comida es abundante y las jirafas son más dispersas, mientras que durante la estación seca, se concentran alrededor de los árboles y arbustos de hoja perenne restantes. Las madres tienden a alimentarse en zonas abiertas, probablemente para facilitar la detección de depredadores, a pesar de que esto puede reducir la eficiencia de alimentación. Como rumiante, la jirafa primero masca su alimento, se lo traga para su procesamiento y luego pasa visiblemente el bolo alimenticio medio digerido hasta el cuello y en la boca para masticarla nuevamente.  Es común que saliva cuando se alimenta.  La jirafa requiere menos alimento que muchos otros herbívoros, porque el follaje que consume contiene una mayor concentración de nutrientes y porque tiene un sistema digestivo más eficiente. Las heces se presentan en forma de pequeñas bolitas. Cuando cuenta con acceso al agua, bebe a intervalos no superior a tres días. Las jirafas tienen un efecto notable sobre los árboles que utilizan para alimentarse, lo que retrasa el crecimiento de los árboles jóvenes durante varios años y crea una característica «cintura» en los árboles más altos. ​ La alimentación se concentra principalmente durante las primeras y últimas horas del día. Entre estas horas suele estar de pie rumiando. La rumiación es también la actividad dominante durante la noche, cuando se practica principalmente acostado.



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